Un despliegue de seguridad sin precedentes puso en marcha a aviones y fuerzas especiales en la mañana del miércoles, en un operativo que tenía como objetivo trasladar a un detenido de alto perfil. El protagonista de esta historia es José Félix Peñalver Veliz, un ciudadano venezolano con conexiones directas al temido cartel Tren de Aragua. Su recorrido, que comenzó en la localidad correntina de Ituzaingó, culminó en el Complejo Penitenciario Federal de Marcos Paz, bajo un manto de hermetismo total.
El Grupo Albatros asumió la responsabilidad del traslado, que se llevó a cabo con un minucioso protocolo de seguridad. Durante el trayecto, Peñalver Veliz lució un chaleco antibalas y un casco, y al llegar a San Fernando, cambió su atuendo por un uniforme de Prefectura. Este cambio tenía como finalidad evitar cualquier posibilidad de identificación o emboscada en la etapa final de su traspaso terrestre.


La captura de este individuo tuvo lugar el pasado 20 de diciembre en el puerto de Ituzaingó, bajo la mirada atenta del Ministerio de Seguridad de la Nación, dirigido por Alejandra Monteoliva. La importancia de esta acción fue subrayada en un comunicado oficial que reafirma la política de cero tolerancia del gobierno. “Argentina no es refugio de delincuentes”, enfatiza el mensaje. A su vez, el juez federal Gustavo Fresneda dictó la prisión preventiva del acusado hasta el 26 de febrero, mientras que el área de Migraciones se ocupó de su expulsión del país, con una prohibición permanente de reingreso.
Un prontuario que cruza fronteras
La investigación, liderada por la fiscal Tamara Pourcel, reveló que Peñalver Veliz tiene una formación militar específica. Este desertor del Ejército venezolano pertenecía a una unidad de apoyo logístico para paracaidismo en el Estado Aragua, conocido como el epicentro de la banda criminal a la que está asociado. Su historial delictivo no tiene límites; va más allá de las fronteras nacionales. Incluye homicidio intencional y tenencia de armas en su país natal, así como causas por lesiones agravadas y amenazas en Ontario, Canadá. Estados Unidos lo expulsó en enero de 2025 al confirmar sus vínculos con el Tren de Aragua.
En el momento de su detención, el sospechoso presentaba una bala alojada en el abdomen y más de veinte cicatrices de armas blancas. Estas marcas dibujan un mapa de su pasado violento, que abarca su paso ilegal por Colombia, Perú, Chile y Bolivia. Las autoridades argentinas aún trabajan para reunir información que aclare el objetivo exacto de su presencia en el país y sus contactos en la frontera correntina.
