En la tranquila localidad de Ituzaingó, un hecho violento sacudió la noche del martes. Alrededor de las 20 horas, justo frente al consultorio médico del Hospital Italiano, un policía de la Ciudad fue víctima de un asalto a mano armada por parte de dos motochorros que lo sorprendieron junto a su pareja.
El agente, perteneciente a la División Delitos Ambientales, se disponía a cumplir un servicio adicional cuando dos delincuentes en una moto sin patente visible se abalanzaron sobre ellos. La situación, más que inesperada, fue la chispa para que se desencadenara un violento tiroteo. El oficial, en un acto reflejo, dio la voz de alto, pero uno de los asaltantes no dudó en disparar.
El intercambio de balas dejó al efectivo herido en una pierna y, tras caer al suelo, los delincuentes huyeron sin llevarse nada. Aunque la escena podría haber terminado en tragedia, la agilidad de las autoridades permitió que el agente fuera trasladado de inmediato al Hospital Sanatorio del Oeste, donde fue atendido por una fractura expuesta. Afortunadamente, su vida no corre riesgo; la otra integrante de la pareja de policías no resultó herida.
La causa ya está en manos del fiscal Marcelo Tavolaro, de la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada N°1 de Ituzaingó. Se han iniciado actuaciones por robo agravado y lesiones, pero por el momento, los delincuentes siguen impunes. Las cámaras de seguridad de la zona están siendo analizadas en busca de pistas.
- Un policía fue baleado durante un asalto en Ituzaingó.
- El hecho ocurrió en la esquina de Santa Rosa y Alvear.
- El agente sufrió una fractura expuesta, pero se encuentra fuera de peligro.
- Los delincuentes lograron escapar sin realizar el robo.
- La investigación está a cargo del fiscal Marcelo Tavolaro.
- No hay detenidos hasta el momento.
La violencia en las calles se volvió un tema recurrente; el pasado domingo, en un episodio similar, un hombre de 63 años fue baleado en la cabeza por un motochorro mientras paseaba a su perro en Lanús. Este ataque, ocurrido cerca de las 22 horas en la esquina de Montevideo y Juan B. Justo, dejó al hombre con una herida superficial, pero el susto fue profundo. Al parecer, los delincuentes intentaban robarle el portadocumentos, y el disparo fue solo un aviso del caos que gobierna algunas de nuestras calles.
La mujer del agredido describió momentos de pánico; hasta llegar al hospital vecinal, la incertidumbre reinaba: “No sabíamos si la bala había ingresado o no”, confesó. El impacto de estos acontecimientos resuena en una sociedad cansada de la inseguridad, donde los vecinos buscan respuestas y soluciones a una problemática que hace tiempo superó las noches tranquilas.
La UFI N°6 de Lanús lleva adelante la investigación de este caso, que también permanece sin avances significativos en cuanto a la captura de los responsables. Una vez más, la comunidad se ve atrapada entre la realidad del asalto y la búsqueda de justicia, en un ciclo que parece no tener fin.
