Miércoles a primera hora en Ituzaingó Norte, aire fresco y veredas húmedas. A las 7 pasadas, en la esquina de Las Heras y Carabobo, un hombre se detuvo ante una casa, miró dos cajas apoyadas a metros de la línea municipal, se acomodó los anteojos y, como quien tantea una fruta madura, estiró la mano por la reja. Se llevó los bultos y siguió por Las Heras sin apuro. Horas después, el recorrido del botín dio la vuelta de manzana más insólita: terminó en una ferretería atendida por el hermano del vecino al que le habían robado.
- El hecho ocurrió el miércoles 26 de noviembre, poco después de las 7, en Las Heras y Carabobo, Ituzaingó Norte.
- Las cámaras de seguridad captaron a un hombre que tomó dos cajas con materiales eléctricos del frente de una vivienda.
- El dueño de casa reconoció al sospechoso: un vecino de la misma cuadra, con quien arrastra un conflicto de vieja data.
- Al mediodía, el hombre intentó vender 30 tomacorrientes marca Cambre en una ferretería de Arias y Álvarez Jonte.
- El comerciante, hermano de la víctima, llamó a la Policía; la detención se concretó en el local.
- La Fiscalía N°1 de Ituzaingó, a cargo de Marcelo Tavolaro, pidió la detención; el acusado fue imputado por hurto y estafa en grado de tentativa.
La mañana y las cámaras
El registro es nítido. Un hombre se para frente a la propiedad, fija la vista en dos cajas en el piso, se coloca los lentes para asegurarse del contenido y, tras unos segundos de dudas, pasa el brazo entre los barrotes. Retira los paquetes y se pierde caminando por Las Heras. Las cámaras de seguridad del frente, que no se distraen, guardaron la secuencia completa.
Un conflicto que venía de antes
Cuando el dueño notó el faltante, volvió a las grabaciones y la bronca se mezcló con sorpresa: no era un desconocido, sino un vecino de la misma manzana, del lado de Carabobo. Un adversario cercano, podría decirse. El conflicto, recuerdan en la cuadra, no es nuevo: el 21 de noviembre ya habían volado objetos al patio de la víctima desde el fondo de la casa del ahora acusado. En barrios de casas bajas como Ituzaingó Norte, las paredes escuchan y las rencillas se filtran por arriba de las medianeras.
Del frente de la casa al mostrador
El giro insólito llegó cerca del mediodía. El sospechoso entró a una ferretería en Arias y Álvarez Jonte con una oferta concreta: 30 tomacorrientes marca Cambre. Zona de comercios de toda la vida, mostradores de madera y trato de barrio. Lo que no sabía era que del otro lado del mostrador estaba el hermano del damnificado, ya alertado por el robo. Alcanzó con cruzar dos datos para que el comerciante llamara al 911. El patrullero llegó en minutos y la detención se hizo en el mismo local.
La causa judicial
El expediente quedó en la Fiscalía N°1 de Ituzaingó, a cargo de Marcelo Tavolaro, que solicitó la detención. El acusado cuenta con una condena previa a dos años de prisión por violencia de género, un antecedente que pesó en el pedido fiscal. Ahora fue imputado por hurto y estafa en grado de tentativa. La mercadería, según informaron, será reconocida y restituida.
En la cuadra, el comentario se repite con una mezcla de alivio y vergüenza ajena. Lo que empezó como un arrebato mínimo de la vereda terminó con esposas en un negocio del barrio. No hubo persecución, apenas la certeza que dejan las cámaras y el azar doméstico de dos hermanos que, por una vez, tuvieron la misma versión de los hechos.
