La EBY permitirá el cruce en días festivos
Con la llegada de las fiestas de fin de año, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) ha informado que el Paso Fronterizo entre Argentina y Paraguay permanecerá abierto los días jueves 25 de diciembre de 2025 y jueves 1 de enero de 2026, de 09:00 a 19:00 horas. Un alivio para tantos que durante estas fechas buscan el calor del hogar, la visita a familiares o simplemente la oportunidad de hacer compras.
Puntos clave
- Apertura del Paso Fronterizo los días festivos de Navidad y Año Nuevo.
- Horarios: de 09:00 a 19:00 horas.
- El tránsito se intensifica por motivos comerciales y turísticos.
- Construcción de la represa Añá Cuá afecta la planificación del cruce.
El flujo de personas entre las ciudades que bordean el río Paraná se torna caótico conforme se acerca la Navidad. Familias enteras cruzan de un lado al otro, cargando no solo valijas, sino también expectativas y sueños renovados. En esta zona fronteriza, el puente se transforma en un escenario donde lo cotidiano y lo festivo se entrelazan, dando lugar a un vaivén singular que marca la identidad de quienes allí habitan.
El cruce, fundamental para el comercio y el turismo, se encuentra en las inmediaciones de la represa Yacyretá, un gigante de concreto que, aunque imponente, se convierte en un actor más de esta historia. Su apertura está condicionada por las obras en la represa actual y en la que está en construcción, Añá Cuá, otro proyecto que promete transformar la región y mejorar la conectividad entre los dos países.
Esta decisión de la EBY es un rayo de esperanza para quienes dependen de este acceso. No se trata solo de un paso físico; es un puente que une corazones, tradiciones y anhelos. En el rostro de cada viajero se puede leer la mezcla de apuro y alegría que trae consigo la cercanía de las fiestas. Cada uno de esos cruzadores lleva consigo relatos que entrelazan las historias de Argentina y Paraguay, en una danza que, al igual que el río, fluye con la fuerza de dos culturas que se abrazan.
Así, los días festivos se perfilan propicios para reencontrarse, compartir y celebrar en familia, mientras el río sigue su curso, recordando que, aunque las represas marquen un límite, la esencia de la conexión humana nunca se detiene.
