Un vibrante reclamo vecinal se levanta en Ituzaingó, en el corazón de la comunidad, en respuesta a una obra del club Gimnasia y Esgrima de Ituzaingó (GEI), destinada a expandir un terreno que fue otorgado a la institución por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta situación, que podría parecer un simple conflicto entre vecinos y una entidad deportiva, se está transformando rápidamente en un punto de encuentro de intereses, preocupaciones y, inevitablemente, de emociones.
Primer Plano Online se adentra en esta polémica, recogiendo las voces de todos los involucrados. Así, se presenta un cuadro inicial que, sin duda, promete capítulos adicionales en esta historia por desentrañar.
Desde el inicio, un cronista de este medio pudo verificar la fase inicial de los trabajos, que según informaron desde el GEI, comprende la construcción de dos canchas de paddle, la creación de vestuarios y la ampliación de parte del buffet. Este proyecto se está llevando a cabo sobre la calle Niceto Vega al 1700, a tan solo 500 metros de la entrada principal de la Ciudad Deportiva, un espacio emblemático en la región.
Sin embargo, un aspecto importante quedó al margen: no hay un cartel visible que brinde información acerca del expediente tramitado ante el Municipio, ni detalles sobre la empresa a cargo de la obra, ni el nombre del arquitecto o ingeniero responsable. Esta falta de claridad es solo uno de los múltiples cuestionamientos que surgen entre los vecinos.
Una tosquera rellena de preocupaciones
El conflicto estalló cuando un camión de la empresa Contemax, encargado de llevar un volquete, rompió un jacarandá frente a la casa de una vecina de la cuadra. Victoria, residente en la intersección de Niceto Vega y Quiroz, expresó que ese incidente fue la gota que colmó el vaso, aunque el descontento se ha acumulado durante días.
«Antes, ese espacio era un vivero dependiente de la Ciudad, y ahora está todo destrozado. La calle está hecha un desastre por los camiones que pasan constantemente», dice Victoria, con la indignación a flor de piel. «El que rompió el árbol traía un contenedor lleno de basura, y descubrimos que están utilizando toda esa porquería para rellenar la tosquera. A nosotros nos habían dicho que estaban sacando tierra. Por eso las casas están agrietadas», enfatiza.
Las observaciones de Victoria encuentran eco en otros testimonios recogidos. En el lugar, se puede observar un desmalezamiento del terreno, el emparejamiento del suelo y, extrañamente, la apertura de un hondo pozo de dimensiones considerables, que amenaza con convertirse en un peligro, especialmente para los más pequeños del barrio. «Están creando un basural sobre el cual piensan construir», asegura, visiblemente afligida por la falta de respuestas a su reclamo.
La respuesta institucional
En un breve diálogo con Primer Plano Online, la presidenta del GEI, Rosana Apostólico, se mostró sorprendida por las quejas. “La obra fue presentada a mediados del año pasado”, detalló, añadiendo que “no hay nada oculto, se puede apreciar desde la calle”.
Apostólico aseguró que los vecinos pueden ahora disfrutar de un entorno amigable y mencionó que se instalaron iluminación y cámaras de seguridad para mejorar la zona. «Está todo diagramado por los arquitectos”, concluyó la presidenta del club, defendiendo la transparencia del proyecto.
Por su parte, el secretario de Gobierno del Municipio, Mauro Lavagnino, confirmó que inspectores del área de Fiscalización acudieron al lugar y decidieron paralizar momentáneamente la construcción. Lavagnino aclaró que el terreno pertenece al Hogar Martín Rodríguez del Gobierno porteño y que, aunque solía ser un vivero forestal, no está clasificado como reserva natural, por lo que, en principio, no se observarían delitos ambientales.
Así, el conflicto en Ituzaingó se mantiene en el aire, entre zancadas de camiones ruidosos y el eco de reclamos vecinales. Es una historia que invita a reflexionar sobre la naturaleza de las relaciones entre instituciones y comunidades, donde los intereses se cruzan y las respuestas, a veces, brillan por su ausencia.
