Falta poco para Navidad y, en Villa Udaondo, el clima festivo ya se siente en la vereda. Este sábado 13 de diciembre, en el Barrio PRO.CRE.AR, Papá Noel hará una visita pensada para los más chicos: podrán dejarle su cartita y sacarse una foto. Un gesto sencillo, de esos que ordenan la ansiedad de fin de año y juntan a las familias alrededor de una misma ilusión.
Puntos clave
- La actividad será el sábado 13 de diciembre, desde las 19:00.
- Antes, a las 18:00, abrirá la Feria de Emprendedores del Barrio PRO.CRE.AR.
- Niñas y niños podrán dejar su carta y sacarse una foto con Papá Noel.
- Se piden donaciones de golosinas para armar bolsitas.
- Las donaciones se reciben en Del Mate Amargo 151, desde el viernes previo.
El barrio se pone en modo Navidad
En estas semanas previas a las fiestas, distintos espacios de la comunidad vienen sumando actividades para que nadie quede afuera del brindis. En el PRO.CRE.AR de Villa Udaondo —el desarrollo de viviendas que creció en los últimos años en Ituzaingó— los vecinos se organizaron para una jornada con espíritu bien navideño: habrá foto, carta y ese encuentro cara a cara con Papá Noel que, para muchos chicos, es el centro del ritual.
Horarios y propuesta
La cita principal será a las 19:00 del sábado 13. Antes, desde las 18:00, se montará la ya habitual Feria de Emprendedores del barrio, que fin de semana tras fin de semana despliega sus puestos en la zona y arma un paseo con producción local. Entre manteles, artesanías y algo rico para picar, la tarde se estira hasta que cae el sol y llega el momento de la foto con el traje rojo.
Un pedido simple: caramelos para compartir
Para que cada chico se lleve un dulce, los organizadores están juntando golosinas. La idea es armar bolsitas que Papá Noel y sus ayudantes repartan durante la actividad. Quien pueda colaborar, puede acercar donaciones a Del Mate Amargo 151 desde el viernes anterior al evento. Un caramelo suma; una bolsa, ni hablar. El objetivo es que alcance para todos.
La feria, el encuentro y los buenos deseos
Los vecinos que coordinan la movida hablan de una tarde “llena de amor y buenos deseos”. No hace falta mucha traducción: se trata de esa trama barrial que sostiene, con pequeñas cosas, la vida en común. Un stand que presta una alargue, una familia que acerca una docena de caramelos, chicos con carta en mano esperando su turno. Papá Noel llegará sin trineo, pero con la foto asegurada y, si todo sale como planean, con un dulce para cada mano pequeña.
En tiempos apurados, el barrio baja un cambio y arma su propio brindis anticipado. Villa Udaondo sabe hacerlo: feria, mate, vereda y una parada obligada frente al hombre del gorro rojo. Después, cada cual a su casa, con la bolsita de golosinas y una historia chiquita para contar.
