Una tragedia en la ruta: un motociclista pierde la vida. El hecho tuvo lugar en el kilómetro 28,5 del Acceso Oeste, en Ituzaingó, cuando un hombre de 55 años colisionó con la parte trasera de un camión, cayó al asfalto y fue arrollado por una camioneta que se desplazaba a gran velocidad. La escena se desarrolló apenas pasada la medianoche del 1 de enero, un día que, por lo general, se celebra con euforia y fuegos artificiales, pero que, desafortunadamente, comenzó con el lamento de un accidente fatal.
La víctima, identificada como Adrián Enrique Loyza, residente de Morón, murió instantáneamente al impactar su cabeza contra el pavimento. Este desolador episodio ha llevado a la fiscal María Alejandra Bonini, de la UFI Descentralizada N° 2 de Ituzaingó, a ordenar una autopsia. Se busca esclarecer si la causa de su caída fue un problema de salud previo o si se debió a un error de maniobra en su moto.
Según los testimonios, Loyza circulaba sin casco y zigzagueaba en la ruta cuando chocó contra el camión. La violencia del impacto provocó su caída, y, al yacer en la carretera, sufrió el embate de una Renault Duster que no pudo frenar a tiempo. “El accidente fue un instante, pero las consecuencias son devastadoras”, comparte un testigo que prefirió mantenerse en el anonimato.

La conmoción se siente en la ruta, lugar habitual de tránsito y accidentes, pero que ayer mostraba un flujo vehicular más ligero al ser feriado. Los dos carriles de la autopista quedaron bloqueados durante varias horas para permitir el trabajo de los peritos y la Policía, mientras una ambulancia se encargaba de retirar el cuerpo.
Los conductores del camión Iveco y de la Duster que embistió a Loyza han sido identificados, aunque por el momento no tienen restricciones en su libertad. Están bajo investigación por un posible homicidio culposo, esperando los resultados de pericias y grabaciones de cámaras de seguridad que podrían aportar luz sobre el siniestro. Las imágenes, si existen, podrían ser decisivas para dilucidar las responsabilidades en este doloroso episodio que, lamentablemente, se suma a la larga lista de accidentes en nuestras rutas.
