Dos motochorros que asaltaron a una pareja fueron detenidos tras chocar mientras intentaban escapar, desatando una en lluvia de balas dirigida tanto a los vecinos que quisieron detenerlos como a la Policía.
La historia, con un trasfondo de angustia y adrenalina, comenzó en la intersección de Villegas y Beltrán. Allí, una pareja iba a visitar a un familiar a bordo de un Peugeot 208 sin sospechar que se convertirían en víctimas de un robo. Los delincuentes, en una moto robada, acechaban sin matrícula, como sombras en la noche.
- El asalto ocurrió en la puerta de una casa en Ituzaingó.
- Los delincuentes se presentaron como amenazantes, simulando tener un arma.
- Robaron teléfonos, billeteras y objetos de valor.
- Posteriormente chocaron contra un automóvil estacionado al intentar huir.
- Desataron un tiroteo al ser interceptados por la comunidad y la Policía.
- Ambos fueron detenidos y se les acusa de varios delitos.
A los tiros contra vecinos
Tras el choque, los dos hombres se encontraron tendidos sobre el suelo, y los vecinos, impulsados por la solidaridad, acudieron a su ayuda. “Tuvimos un accidente, ya nos vamos”, intentaron justificar los delincuentes mientras los habitantes de la cuadra les exigían que esperar para intercambiar datos con el dueño del auto dañado. Pero la situación empezó a cambiar cuando se les cayeron varios teléfonos de entre sus ropas, lo cual despertó las sospechas. En medio del pánico, un agente del Servicio Penitenciario, que estaba entre los vecinos, exigió que se quedaran hasta que llegara la Policía.
Infernal balacera
Lo que siguió fue un despliegue de violencia. Uno de los delincuentes, en lugar de obedecer, sacó un arma y disparó varias veces, desatando el terror en el ambiente. Las balas silbaron al pasar, pero milagrosamente, no alcanzaron a herir a nadie. La huida se convirtió en caos y la comunidad, atrapada entre la sorpresa y el temor, se refugió detrás de lo que pudo.
La captura del primero llegaría en la intersección de Caaguazú y Bertolé, donde Cristian Maximiliano Piantanida, de 22 años, fue reducido. Tenía en su poder cuatro teléfonos que se presume son robados, además de ser identificado como uno de los involucrados en el asalto. El segundo, Axel Leonel Zamora, de 28 años, fue detenido más tarde en Hortiguera y Padre Navondo. Este, tras entrar armado en una vivienda, disparó a la Policía pero fue acorralado en los techos de casas aledañas y finalmente arrestado.
Ambos delincuentes quedaron a disposición del fiscal Lucio Rivero, quien, junto a su secretario Federico Lompizano, preparan su indagatoria. Enfrentan múltiples cargos, entre ellos robo agravado por el uso de un arma de fuego, resistencia a la autoridad y tenencia ilegal de armas. Las cicatrices que deja la violencia urbana siguen marcando a la comunidad, un recordatorio tristemente cotidiano de la lucha contra la inseguridad.
