El mediodía del 8 de agosto, en la esquina de General Villegas y Beltrán, barrio Iparraguirre de Ituzaingó sur, un hombre esperaba a un amigo al lado de su Renault Kangoo. Entonces apareció un ladrón armado, le pidió el celular y las llaves, y se fue con todo: el utilitario y las pertenencias que había adentro. Dos meses y algunas pistas después, la policía volvió sobre el rastro. El 31 de octubre, ya sin margen para otra fuga, el sospechoso cayó en su propia casa. Quedó a disposición de la UFI N° 1 de Ituzaingó.
- Detenido un hombre acusado de robar una Renault Kangoo en Ituzaingó y de participar en otro asalto en Morón.
- El primer hecho fue el 8 de agosto al mediodía en Villegas y Beltrán, Iparraguirre, Ituzaingó sur.
- La víctima fue encañonada y le sacaron el celular, las llaves y el vehículo con pertenencias.
- Lo vinculan también a un robo a una funcionaria municipal en William Morris y Cogliatti, Castelar sur.
- Un allanamiento del 12 de agosto halló la Kangoo en la casa del sospechoso; él logró escapar.
- El 31 de octubre, en un nuevo operativo, fue detenido y quedó a disposición de la fiscalía.
El primer asalto: un mediodía quieto que se cortó de golpe
Pasadas las doce, la calle parecía de sobremesa. El dueño de la Kangoo esperaba a un amigo cuando un hombre armado le apuntó sin rodeos. Le exigió el celular y las llaves; no hubo resistencia. El ladrón arrancó y se llevó el vehículo con lo que había dentro: un teléfono, dos anteojos Ray-Ban, una Guía T —esa biblia vieja de colectivos que todavía viaja en algunos guanteras— y otros objetos personales. En el oeste del conurbano, donde Ituzaingó y Morón comparten veredas y problemas, el hecho no pasó desapercibido.
Una pista en Castelar sur y otro robo que cierra el mapa
La investigación de la UFI N° 1 de Ituzaingó vinculó al mismo sospechoso con otro asalto, esta vez contra una funcionaria del Municipio de Morón. Sucedió en William Morris y Cogliatti, en Castelar sur: una mujer denunció que un hombre y una cómplice la abordaron, la encañonaron y le robaron el celular y el efectivo que llevaba encima. Dos episodios cercanos en días y distancia, que empezaron a dibujar un circuito.
Primer allanamiento: la Kangoo en la casa, el sospechoso en fuga
El 12 de agosto hubo un allanamiento en Madrid y Bernárdez, Castelar sur. Era el domicilio del sospechoso. Al notar la presencia policial, logró escapar. Adentro, los efectivos hallaron la misma Kangoo robada cuatro días antes en Ituzaingó. Ese hallazgo, concreto como una chapa patente, apuró la búsqueda y reforzó la hipótesis de la fiscalía.
Segundo operativo y captura
Con la causa más firme, el 31 de octubre se realizó un nuevo allanamiento, esta vez con la certeza de que el sospechoso estaba en la vivienda. No hubo repetición del primer desenlace: lo detuvieron y lo pusieron a disposición de la UFI N° 1 de Ituzaingó. La investigación sigue para delimitar responsabilidades y determinar si hubo otros hechos con el mismo modus operandi en la zona. En el mientras tanto, el expediente suma horas, y en los barrios del oeste el mediodía vuelve a su ritmo: ventanas abiertas, motos que pasan, y la calle que, cuando puede, respira.
