La tranquilla localidad de Ituzaingó, donde los ecos del ajetreo urbano parecen desvanecerse entre los verdes respiros de Parque Leloir, se encuentra nuevamente en el centro de un torbellino judicial. La Cámara en lo Contencioso Administrativo de San Martín ha emitido una medida cautelar que congela la ejecución de 27 excepciones urbanísticas aprobadas el pasado 3 de diciembre por el Concejo Deliberante. Este veredicto se origina en la denuncia de la Parque Leloir Asociación Civil (PLAC), una organización vecinal que ha levantado la voz contra decisiones de urbanismo que erosionan la esencia de este barrio, considerado uno de los pulmones verdes más importantes del conurbano, extendiéndose sobre más de 640 hectáreas de terreno.
Puntos clave
- La Cámara en lo Contencioso Administrativo suspende 27 excepciones urbanísticas.
- Dicha medida responde a una denuncia presentada por PLAC.
- Las excepciones fueron aprobadas el 3 de diciembre en el Concejo Deliberante de Ituzaingó.
- El Municipio argumenta que solo cinco afectan a Parque Leloir.
- La lucha de PLAC se inscribe en un conflicto prolongado por el desarrollo urbano en la zona.
Las excepciones urbanísticas en cuestión, aprobadas en el último tramo del año pasado, fueron objeto de un acalorado debate. La PLAC sostiene que estas decisiones permitirían la proliferación de grandes desarrollos en un área designada como Área Ecológicamente Protegida, particularmente en la arteria de la avenida Martín Fierro. Los miembros de la organización ven en estas excepciones una amenaza latente sobre un entorno ya frágil, que requiere cuidados especiales ante el avance del asfalto y el ladrillo.
El origen de esta disputa se remonta a más de un año atrás, cuando la primera instancia judicial desestimó la cautelar presentada por PLAC. Sin embargo, en un giro inesperado, la Cámara en lo Contencioso Administrativo decidió, antes de la feria judicial de verano, emitir una medida precautelar que, aunque no prohibió nuevas excepciones durante la tramitación del juicio, sí suspendió la ejecución de las aprobadas en diciembre. Un alivio, sin duda, para aquellos que ven en la defensa del medio ambiente una prioridad.
En este escenario, el Municipio de Ituzaingó no tardó en solicitar el levantamiento de la cautelar, argumentando que solamente cinco de las 27 excepciones se relacionan directamente con Parque Leloir. En su defensa, también pidieron que, de mantenerse la medida, se solicitara a la PLAC una caución real por los daños potenciales que podrían derivarse de dicha suspensión. Más que un conflicto legal, esta solicitud parece reflejar la complejidad de intereses que se mueven bajo la superficie de un barrio que busca resistir la vorágine del crecimiento urbano.
Desde 2017, PLAC ha venido advirtiendo un aumento preocupante de desarrollos inmobiliarios, una tendencia que se ha intensificado tras la pandemia. La organización denuncia que estas intervenciones van en contra del Código de Ordenamiento Urbano y, sobre todo, del respeto que merecen los espacios verdes de la comunidad. En un mundo donde la naturaleza y la urbanización parecen a menudo en conflicto, la historia de Parque Leloir se despliega como un microcosmos de luchas por el espacio y la identidad urbana, y su desenlace podría marcar un hito en la manera en que se concibe el desarrollo en la región.
