Medida cautelar en Ituzaingó: Se frenan las excepciones urbanísticas
El último día hábil antes del inicio de la feria judicial de verano trajo consigo una resolución que sacudió la tranquila rutina de Ituzaingó. La Cámara en lo Contencioso Administrativo de San Martín emitió una medida precautelar que suspende la ejecución de las 27 excepciones urbanísticas aprobadas el pasado 3 de diciembre en el Consejo Deliberante. Dicha medida fue impulsada por la denuncia de la Parque Leloir Asociación Civil (PLAC).
- La Cámara ordenó suspender las excepciones urbanísticas en Parque Leloir.
- Las excepciones fueron aprobadas por el oficialismo del PJ.
- PLAC denuncia cambios en la fisonomía del barrio, especialmente en la Av. Martín Fierro.
- Se cuestiona la falta de control en los proyectos urbanísticos del municipio.
- La resolución menciona casos previos de irregularidades en la gestión municipal.
Desde las entrañas de la ciudad, se perciben los ecos de un crecimiento desmedido que amenaza la esencia de Parque Leloir. Según PLAC, las excepciones están trastocando el paisaje local, introduciendo grandes construcciones comerciales en una zona que había sido declarada Ecológicamente Protegida. La asociación destaca que, en un rincón donde la naturaleza debería prevalecer, la presencia de hoteles y shoppings empieza a ser una inquietante realidad.
En el centro de esta controversia se encuentra el Dr. Marcelo Bolaños, quien presentó el planteo legal que cuestiona la validez de estos proyectos. La mirada crítica se dirige no solo hacia la aprobación de estas excepciones, sino también hacia un panorama más amplio de falta de controles en el municipio. La historia de la Plaza 20 de Febrero y otros antecedentes oscuros en la modificación de planes de vivienda se han convertido en ejemplo de lo que algunos consideran mala gestión.
La comunidad observa, atenta y expectante, cómo se desarrollan los acontecimientos. La medida cautelar es un rayo de esperanza para quienes defienden un urbanismo más responsable y en sintonía con el entorno. En una época donde muchos luchan por mantener su identidad entre el concreto y el asfalto, la decisión de la Cámara podría marcar un rumbo, o al menos abrir un debate necesario, en una ciudad que no quiere perder su esencia.
