La voz de Ituzaingó en la crisis alimentaria
En un rincón de la provincia de Buenos Aires, el intendente de Ituzaingó, Pablo Descalzo, se convierte en portavoz de realidades que golpean a diario. En un encuentro reciente de la comisión de Asuntos Constitucionales, donde se reunieron intendentes y legisladores de todo el país, el foco se puso en el aumento «exponencial» de la demanda de asistencia alimentaria. Un reflejo de la crisis que atraviesa el país y que, cada vez más, recae en los municipios.
- La demanda de alimentos en Ituzaingó creció un 150%.
- Dieciocho mil vecinos reciben asistencia alimentaria, representando un 10% de la población.
- Las demandas de salud para adultos mayores aumentaron un 35% en centros de atención primaria.
- Descalzo critica la falta de apoyo del presupuesto nacional hacia los municipios.
- El gobernante provincial, Axel Kicillof, enfrenta dificultades en la gestión por la falta de recursos.
- Ituzaingó realiza obras a pesar de las limitaciones de financiamiento nacional.
Descalzo, con la mirada fija en la urgencia de los problemas que presenta su comunidad, explica la situación: «Los municipios están asumiendo responsabilidades que antes eran del gobierno nacional o provincial. En la reunión propusimos alternativas para responder a las necesidades que nos plantean los vecinos”. Pero no hay tiempo que perder. «Hoy estamos asistiendo a unas 18.000 personas. Una cifra alarmante para un distrito que se considera de clase media».
Las palpitaciones de la crisis también se sienten en otras aristas. El intendente menciona el incremento del 35% en la demanda de atención médica básica, especialmente entre los ancianos que enfrentan complicaciones para acceder a medicamentos y tratamientos. «Los abuelos ya no pueden esperar», dice, reflejando la urgencia que inunda cada rincón de la ciudad.
Descalzo hace hincapié en que, a pesar del sacrificio de los vecinos y la gestión municipal, los aportes se esfuman sin dejar rastro. “Pagamos el 21% de IVA, pero no vemos reflejado ese esfuerzo en obras, salud, ni educación”. La frustración en su voz es palpable y su mirada resalta la necesidad de una reivindicación. «Los municipios son el primer escalón de la democracia. Necesitan un respaldo del presupuesto nacional».
La crítica a la desatención por parte del gobierno nacional no se hace esperar. «La provincia de Buenos Aires se siente marginada. Producimos el 40% del PBI y recibimos apenas el 20%. La distribución es ruinosa para los bonaerenses. La labor que hacemos a diario resulta ingrata», subraya, aferrándose a una realidad que parece ignorarse en los altos estamentos del poder.
Más allá del descontento, Descalzo encuentra un rayo de esperanza en la gestión de Kicillof. “Es esencial que la Legislatura apruebe el endeudamiento pedido por el gobernador. Está respaldando políticas vitales en un contexto complicado”. Las obras realizadas en el municipio, a pesar de las adversidades, son testigos de su compromiso, con la inauguración reciente de escuelas y proyectos de infraestructura que marcan un hito.
En un escenario donde los obstáculos parecen multiplicarse, el intendente subraya que el verdadero desafío es garantizar los derechos básicos para todos. La lucha en Ituzaingó no solo es por la comida; se trata de un clamor por justicia en el reparto de recursos que, al fin y al cabo, sostiene la vida cotidiana de miles de bonaerenses.
