En Ituzaingó, un robo de esos que parecen calcados —mientras la casa queda vacía y el barrio hace su rutina— terminó con una campera en primer plano. No cualquier campera: una que Franco Colapinto, el piloto argentino de Fórmula 1, le había regalado a un vecino. La Bonaerense la recuperó tras un operativo que arrancó con cámaras, siguió con el Anillo Digital y cerró con dos detenciones, entre ellas la del sospechoso señalado como jefe de una banda de escruches.
- La víctima volvió a su casa y encontró aberturas forzadas y faltantes de valor, incluida la campera de Colapinto.
- Los sospechosos: tres hombres y una mujer, que se movían en un Citroën C4 gris.
- El Anillo Digital detectó el auto en Lynch y Coronel Maure (Monte Chingolo, Lanús); detuvieron a un hombre de 30 años, chileno.
- Secuestraron el C4 con numeraciones de motor y chasis suprimidas, un celular, herramientas y varios objetos robados.
- Con orden judicial allanaron en Villa Palito (San Justo): una mujer aprehendida y más elementos recuperados.
- La causa quedó caratulada como Robo Agravado por Escruche; interviene la UFI 2 de Ituzaingó.
El golpe silencioso en Ituzaingó
El hecho ocurrió días atrás, en el oeste del conurbano. La dueña de casa regresó y encontró las aberturas violentadas. El faltante fue rápido de listar: varios objetos de valor y una campera que Colapinto le había dado el año pasado, durante su etapa con Williams. Un detalle sentimental en medio del inventario frío de cualquier robo.
Las cámaras y un C4 gris
Un repaso de las cámaras de seguridad municipales y privadas armó la primera línea de tiempo. Se vio a tres varones y una mujer llegar y retirarse en un Citroën C4 gris. Con ese dato, la policía activó el Anillo Digital, la red que lee patentes en accesos y calles clave, y el sistema marcó el paso del vehículo por Lynch y Coronel Maure, en Monte Chingolo, Lanús.
La caída en Monte Chingolo
Patrulleros se movieron rápido. En el lugar detuvieron a Ascencio Espinoza J. S., ciudadano chileno de 30 años, sindicado como el líder de la banda. El C4 tenía las numeraciones de motor y chasis suprimidas. Además incautaron un celular, herramientas y varios elementos que, según la pesquisa, habían sido sustraídos ese mismo día. La ubicación de Espinoza en Ituzaingó quedó respaldada por la apertura de antenas de su teléfono, un recurso técnico que en estas causas viene ganando terreno.
Allanamiento en Villa Palito
La pista habilitó otro movimiento. Con orden judicial, efectivos allanaron una vivienda en Villa Palito, San Justo, barrio de La Matanza de calles angostas y pasillos viejos. Allí detuvieron a una mujer vinculada al hecho y recuperaron más objetos robados. Entre lo secuestrado reapareció la campera de Colapinto, esa prenda que había salido de una mano a otra como gesto y terminó convertida en evidencia.
La causa y lo que sigue
El expediente fue caratulado como Robo Agravado por Escruche —la modalidad de entrar a robar cuando no hay nadie en la vivienda—. Interviene la UFI 2 de Ituzaingó. Falta todavía cerrar el círculo sobre el resto de la banda, pero en el barrio ya saben que al menos una campera volvió a casa. Y a veces, en el conurbano, esa vuelta dice más que mil palabras.
