En el corazón de la selva misionera, donde la frontera con Brasil se siente más viva que nunca, el ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri, desveló una medida que promete alterar el pulso de la seguridad en la región. Ayer, durante una entrevista en el canal A24 con el periodista Eduardo Feinmann, el funcionario anunció el despliegue de equipos de control y vigilancia del Ejército Argentino en Misiones, en respuesta a la escalofriante escalada de violencia que sacude Río de Janeiro. Allí, un operativo sin precedentes contra el grupo narcocriminal Comando Vermelho dejó más de 120 muertos y decenas de desaparecidos, un eco de una realidad que asoma inquietantemente en el horizonte argentino.
- El Ejército enviará equipos de control y vigilancia a Misiones.
- El anuncio responde a la situación de violencia en Río de Janeiro.
- Se desplegarán secciones de vigilancia y apoyo logístico en Bernardo de Irigoyen.
- Patricia Bullrich activó una “alerta máxima” en las fronteras de Misiones.
- El gobierno brasileño decretó estado de emergencia tras la operación sanguinaria.
Con un tono decidido, Petri afirmó: “Así como la Armada controla la zona económica exclusiva y la Fuerza Aérea los cielos, el Ejército debe colaborar con la Gendarmería para cuidar las fronteras”. La elección de Misiones como punto focal se realizó en un contexto delicado, donde una simple decisión puede convertirse en una barrera frente a una ola de violencia que se desborda. La idea inicial era reforzar las fronteras en Formosa, pero la situación en Brasil obligó a variar el rumbo.
“Estaba previsto primero ir a Formosa, pero en lugar de eso vamos a enviar equipos de control y vigilancia del Ejército a Misiones para reforzar la frontera con Brasil, teniendo en cuenta este desbande que la ministra (Patricia Bullrich) dice que puede llegar a ocurrir”, agregó el funcionario, mostrando una clara preocupación por lo que pueda suceder en este rincón del país, donde las fronteras se entrelazan con la violencia vecina.
En la práctica, el operativo se desplegará en Bernardo de Irigoyen, donde se realizarán labores de vigilancia, apoyo logístico y obtención de información. Dos helicópteros también se sumarán a esta misión de defensa fronteriza. “Son operaciones de defensa en frontera. Es legítimo y es válido”, recalcó Petri, enfatizando la importancia de anticiparse a los acontecimientos. Esta decisión se da justo después de que Patricia Bullrich activara un “alerta máxima” en las fronteras, evidenciando que la situación no admite demoras.
Un día antes de este anuncio, las calles de Río de Janeiro se habían convertido en el escenario de una megaoperación que, en las favelas de Penha y Complexo do Alemão, dejó al menos 123 muertos, incluidos 13 agentes. Un baño de sangre que resonó en toda la región y que motivó al gobierno brasileño a decretar un estado de emergencia, movilizando al Ejército ante el temor de una huida masiva de criminales hacia países vecinos, incluida Argentina.
