Un incendio descontrolado en el primer piso de una vivienda ubicada en la esquina de José María Paz y Barcala, en Ituzaingó, sacudió la tranquilidad del barrio durante el cierre de la semana. Con el humo danzando en el aire, los vecinos se asomaron a sus ventanas, curiosos pero preocupados, al ver cómo las llamas se propagaban velozmente por la parte superior del inmueble.
La llegada de tres dotaciones del cuartel central de Bomberos no se hizo esperar; su ardua labor se convirtió en un verdadero ballet de sirenas y mangueras, controlando un fuego que amenazaba con devorar todo a su paso. Mientras tanto, el personal policial, junto a agentes de la Secretaría de Seguridad del Municipio, se encargó de restringir el tráfico vehicular, manteniendo el entorno despejado para facilitar la tarea de los rescatistas.
Alarma por un incendio generalizado en el primer piso de una vivienda de Barcala y José María Paz, en Ituzaingó https://t.co/ZOCNUX8fQr pic.twitter.com/kfYifehN0D
— Primer Plano (@primerplanotv) 9 de enero de 2026
Como testigo silente de la angustia que se desataba, la comunidad se unió en un hilo invisible de solidaridad. Airadas, las llamas parecían reclamar atención, mientras que la noticia de que no había víctimas fatales calmó los ánimos y devolvió algo de serenidad a los presentes. A pesar de la magnitud del incidente, fuentes de los servicios de emergencia confirmaron la ausencia de heridos graves.
En el momento del siniestro, la propietaria del hogar, una agente de 55 años del Servicio Penitenciario Bonaerense, se encontraba en compañía de sus hijos, de 12 y 15 años. Según sus declaraciones, el origen del incendio habría sido un desperfecto eléctrico en la cocina, ese rincón de la casa que, casi siempre, es sinónimo de calidez. Sin embargo, la tarde se tornó oscura, y sólo el hijo menor requirió asistencia médica, tras sufrir una crisis de nervios y un leve episodio de inhalación de humo, aunque se encontraba en buen estado de salud, aliviando así el temor que se había depositado en los corazones de quienes, a un lado, miraban la escena con preocupación.
