En Ituzaingó, en el cruce tranquilo de Nahuel Huapi y Muñiz, una casa baja se volvió escenario de un asalto que terminó en los techos del barrio. Un hombre de 61 años fue reducido a golpes y maniatado por un grupo que irrumpió con fines de robo. La fuga, a los saltos sobre chapas y medianeras, duró lo que tardó en llegar la Policía tras el aviso oportuno de un vecino. Minutos después, un operativo cerrojo cerró la salida y hubo seis detenidos, tres de ellos menores.
Puntos clave
- Violento robo en una vivienda de Ituzaingó, en la zona de Nahuel Huapi y Muñiz.
- La víctima, un hombre de 61 años, fue golpeada y atada.
- Los sospechosos huyeron por los techos y fueron interceptados por la Policía.
- Detuvieron a seis personas: tres menores (15, 16 y 17) y tres adultos (20, 21 y 24).
- Secuestraron dos celulares y un críquet; dos de los detenidos tenían guantes puestos.
- Interviene la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de Morón, que solicitó prisión preventiva para los menores.
El golpe y la huida por los techos
El ingreso fue directo y sin demasiados rodeos. Según el relato del dueño de casa, los asaltantes lo redujeron a golpes y lo ataron antes de emprender la retirada por arriba, usando los techos vecinos como pasarela. En el Oeste, donde abundan las casas bajas, esa fuga en altura suele ser el atajo elegido para perderse entre patios y medianeras.
El llamado del vecino y el operativo cerrojo
La alarma la encendió un vecino que, al ver a varios hombres saltando la reja frente a su domicilio, llamó a la Policía. Con esa información se montó un operativo cerrojo que cercó las manzanas y cortó la ruta de escape. La persecución subió también a los techos: allí cayeron seis sospechosos, dos con guantes puestos, detalle que los agentes marcaron en el acta.
Detenidos, edades y elementos secuestrados
Entre los aprehendidos hay tres menores, de 15, 16 y 17 años. Por eso intervino la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil N°1 de Morón, que ya pidió su prisión preventiva. Los otros tres son jóvenes de 20, 21 y 24 años. Durante el procedimiento se secuestraron dos teléfonos celulares y un críquet, herramienta que los investigadores asocian a la rotura o forzado de accesos.
Lo que sigue
Fuentes judiciales señalaron que la pesquisa continúa para establecer si hubo más participantes y trazar el recorrido de la banda antes y después del asalto. En el barrio, donde la siesta suele pasar lenta, quedaron las marcas de la corrida: alguna chapa abollada, vecinos en la vereda comentando la secuencia y una sensación conocida de alerta que, por un rato, no se baja del techo.
