La localidad de Ituzaingó, Corrientes, se encuentra sumergida tras un temporal que ha desbordado el sistema pluvial de la región. Desde el fin de semana, las intensas lluvias, que azotaron con especial fuerza el sur de la provincia, transformaron calles en ríos y hogares en islas.
Este domingo, el clima descargó sobre la ciudad una lluvia de 150 milímetros en apenas una hora. El viento feroz que acompaña este fenómeno climático secunda el desasosiego de los habitantes. La Dirección de Defensa Civil local alerta sobre la continuidad de las precipitaciones que podrían extenderse también este lunes.
- Situación de emergencia climática en Ituzaingó.
- Cayeron 150 mm de agua en una hora el domingo.
- La zona céntrica es la más afectada.
- Decenas de viviendas inundadas, con escasas salvaciones de bienes.
- Cortes de luz y dificultades en la circulación persisten.
- Cuadrillas de emergencia trabajan en limpieza y asistencia.
Darío Miño, vecino y periodista de la zona, describía en el programa Conectadas de Canal Doce la actual situación como una clara emergencia climática. “Los problemas se concentran en el corazón de la ciudad. Las viviendas han quedado bajo el agua, y muchos habitantes no tuvieron tiempo de reaccionar ante la rápida llegada de la tormenta”, decía, reflejando la angustia palpable entre sus vecinos.
A la madrugada, justo cuando la mayoría dormía, el cielo decidió abrirse en una catarata. La lluvia, que llegó de forma inesperada, hizo que cada rincón de Ituzaingó se inundara en cuestión de minutos. Las pérdidas son alarmantes, y solamente unos pocos han podido llevar algún electrodoméstico a un lugar seco.
Los informes oficiales indican que, hasta la tarde del domingo 21, se habían acumulado 135 mm, cifra que los reportes extraoficiales elevan a más de 150 mm. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió sobre la posibilidad de que esta cifra aumente, con nuevos acumulados que podrían alcanzar los 110 mm en las horas siguientes.

El barrio Villa Luisa fue el receptor de los daños más severos. El desbordamiento de los desagües, incapaces de manejar el caudal que se precipita, convirtió las calles en torrentes, arrastrando con ellos mercaderías de comercios y afectando a hogares enteros. Ante la adversidad, las cuadrillas municipales intentan restablecer la normalidad mientras los vecinos reseñan pérdidas significativas. Aunque no hubo evacuaciones masivas, los cortes de electricidad y las dificultades para circular por las calles afectan a todos.
Fotos: gentileza ciudadituzaingo.com.ar
