La interna libertaria entre Santiago Caputo y Karina Milei sigue avanzando a toda máquina, devorando funcionarios con la voracidad de un Pac-Man. Esta vez, la víctima fue el médico Santiago Cerneaz, quien, desde el 1° de septiembre de 2025, ocupaba la dirección del Hospital del Bicentenario, designación que había llegado por el PAMI. Su conexión política con Santiago Caputo, a través del ministro de Salud Mario Lugones, no fue suficiente para salvarlo de este nuevo ajuste de cuentas.
El desplazamiento de Cerneaz, ordenado por el PAMI, no respondió a su desempeño al frente del hospital. En realidad, se trató de una decisión estratégica del organismo para consolidar el control de sus instituciones con funcionarios de su propia confianza. En su lugar, asumió Christian Varela, quien ya había sido director del Hospital de General Rodríguez entre 2020 y 2024, y posee conexiones directas con los intendentes del conurbano.
El muerto se ríe del degollado
Mientras tanto, el actual concejal libertario de Ituzaingó, Hugo Equiza, se negó a ver en el cambio un simple reordenamiento interno y, en un giro inesperado, lo vinculó directamente a la interna libertaria: «Cuando empezaron a tocar cosas que eran evidentemente arreglos extraños o temas de corrupción, se encendieron las alertas«, comentó Equiza, como si no estuviera hablando de fricciones dentro de su propio partido. Cabe señalar que Equiza fue nombrado por Santiago Caputo como «comisario político» en el hospital.
«En el PAMI hay toda una runfla que está enquistada desde siempre», declara Equiza, quien hace unos meses había sido acusado por este medio de quedarse con el 50 % del sueldo de Carolina Rios, la jefa de la delegación del PAMI, así como del titular de ANSES, Pablo Ferrero. La denuncia, que incluye pruebas contundentes, flota en la justicia sin que a nadie parezca preocuparle. Un verdadero juego de espejos.
La interna dentro del Hospital
Según destaca hoy El DiarioAr, uno de los episodios más ilustrativos de la puja interna fue el despido de un empleado al que se le acusaba de ser un «ñoqui». Cerneaz lo echó, pero a los pocos días, siguiendo órdenes del titular del PAMI, Esteban Leguizamo, el «ñoqui» fue reincorporado. Un caso que pone en evidencia la complejidad de las lealtades y las disputas en el ámbito sanitario.
Dejó la interrogante en el aire: ¿el despido fue, en realidad, una maniobra de Equiza, sirviendo la acusación de «ñoqui» como mera excusa para despedirlo? Las sombras sobre el funcionamiento del PAMI se alargan, dejando a la vista la confusión y las luchas de poder que parecen ser el pan cotidiano en estas instituciones.
