por Corrientes al Día
El río Paraná, vasto y profundo, guarda tras su superficie inquietante historias de encuentros y desencuentros. Este sábado, alrededor de las 19 horas, dos jóvenes de Comodoro Rivadavia se sumergieron en sus aguas, como tantos otros, sin imaginar que esta vez el destino les jugaría una mala pasada. En la ciudad correntina de Ituzaingó, más precisamente en la zona conocida como La Florida, un lugar que lleva años en el ojo del huracán por su peligrosa geografía, su rastro se desvaneció.
Testigos que compartían el momento con ellos relataron que, de un instante a otro, Sebastián Vargas, de 35 años, y Facundo Herrera, de 23, se esfumaron, despareciendo de la superficie del agua. Fue un grito ahogado el que llevó a que las fuerzas de seguridad recibieran la alerta de sus amigos, quienes aún intentaban comprender qué había sucedido.
La escena rápidamente se convirtió en un operativo conjunto que reunió a efectivos de la Policía de Corrientes y la Prefectura Naval Argentina. Embarcaciones y buzos tácticos trabajaban sin cesar, buscando los cuerpos en un lugar donde se sabe que el río guarda secretos oscuros y peligros invisibles. Las tareas, que continuaban hasta anoche, marcan un esfuerzo por rescatar lo que aún puede ser rescatado.


- Dos jóvenes de Comodoro Rivadavia desaparecidos en el río Paraná en Ituzaingó.
- Los desaparecidos son Sebastián Vargas y Facundo Herrera, de 35 y 23 años, respectivamente.
- Sus amigos alertaron a las autoridades tras notar su falta.
- La búsqueda es liderada por la Policía de Corrientes y la Prefectura Naval.
- La zona donde ocurrió el hecho es conocida por sus corrientes peligrosas.
- Se investiga la desaparición bajo la dirección del fiscal Eugenio Balbastro.
Los protagonistas de esta tragedia se unieron a una larga lista de historias sombrías relacionadas con el río. Conocedores de la zona coinciden en que La Florida es un punto crítico. “Ahí el río no perdona”, expresan con frialdad, dejando claro que las corrientes profundas y las sorpresivas corrientes cruzadas forman un cóctel letal para quienes, confiados, se aventuran sin precaución.
Un antecedente fatal que agrava el panorama
La ausencia de los dos jóvenes se suma a un hecho lamentable ocurrido apenas un día antes. Luis Paredes, de 29 años, también perdió la vida en el parador La Escondida, en la playa del barrio General San Martín, tras sufrir una descompensación súbita mientras disfrutaba de su día al sol. El contexto se oscurece, y el río parece tener sus propias reglas que, a veces, se cruzan con las de la vida.


El futuro de esta situación está ahora en manos de la Unidad Fiscal de Investigación, encabezada por el fiscal Eugenio Balbastro. A medida que la búsqueda avanza, la Policía de Corrientes ha mantenido un firme protocolo de seguridad, consciente de que cada segundo cuenta en la incertidumbre de lo que el río pueda deparar.
Con información y fotos de FM Líder
