En la tarde del 27 de diciembre de 2025, la calma de Las Florida, un barrio que toca las orillas del río Paraná, se vio frustrada por una llamada angustiosa al 911. Dos hombres, de 23 y 35 años, oriundos de Comodoro Rivadavia, habían desaparecido en las aguas que suelen ofrecer consuelo y frescura en los días calurosos del verano argentino. Una búsqueda intensa y urgente se puso en marcha tan pronto como se conoció la situación.
- Dos hombres de 23 y 35 años desaparecieron mientras nadaban en el río Paraná.
- La alerta fue dada por un llamado al sistema de emergencias 911.
- La búsqueda incluyó a efectivos de la Comisaría Tercera y la Prefectura Naval.
- Los desaparecidos fueron identificados como Sebastián Vargas y Facundo Herrera.
- La Fiscalía, encabezada por el doctor Eugenio Balbastro, investiga el caso.
Alrededor de las 15 horas, efectivos de la policía local se presentaron en el lugar donde se había visto a los jóvenes por última vez, en una bajada de calle 12. Con el horizonte despejado y los carteles de advertencia bien visibles, la escena contrastaba con la tensión palpable entre los familiares y amigos que acudieron rápidamente a la orilla del río. En ese rincón del mundo, la incertidumbre flotaba en el aire casi tanto como las moscas, y la esperanza se debatía entre la razón y la adrenalina del momento.
Los hombres, amigos de toda la vida, habrían ingresado al agua buscando alivio ante el calor agobiante. Al parecer, las condiciones eran favorables, y el agua siempre había sido un refugio familiar. Sin embargo, las circunstancias exactas que llevaron a su desaparición permanecen envueltas en un halo de misterio. El eco de la sirena de los patrulleros y el vaivén de las embarcaciones de la Prefectura hacían eco en el paisaje, pero el río, que en algún momento fue un lugar de diversión y risas, ahora se tornaba en el escenario de un doloroso desenlace.
Hasta el cierre de esta edición, no se habían hallado rastros de Sebastián Vargas y Facundo Herrera. La búsqueda se mantenía activa, con la esperanza de brindar respuestas a sus seres queridos. Mientras tanto, la Fiscalía a cargo del doctor Eugenio Balbastro se ocupaba de los trámites necesarios para investigar los hechos y ofrecer algo de luz en esta tragedia.
La tragedia que impacta a Comodoro Rivadavia va más allá de la pérdida de dos vidas; es un recordatorio de los peligros que a menudo se subestiman en la búsqueda de un momento de diversión. En las costas del Paraná, la historia de Sebastián y Facundo parece estar llena de risas y promesas, y ahora, en este instante de angustia, todos esperan que el desenlace no sea lo más oscuro que podría ofrecer la corriente.
