Para contar la historia conmovedora de Constanza Garrone, la protagonista cuyo destino cambió drásticamente en 2011, hay que regresar a un instante preciso. Por aquel entonces, la adolescente de 14 años practicaba gimnasia en el Club Atlético Ituzaingó (CAI). Allí, en un intento por ejecutar lo que se conoce en el argot como salto de mortero, sufrió una caída que resultó en una grave lesión que la mantendrá en silla de ruedas de por vida. Sin embargo, en lugar de hundirse en la oscuridad, Constanza se ha convertido en representante del deporte argentino en los Juegos Paralímpicos en París, y ha conseguido, además, su título de Licenciada en Psicología en la Universidad de Morón.
Hoy, Garrone es el corazón de una demanda que amenaza la estabilidad de la institución que alguna vez fue su hogar deportivo. Iniciada en 2013 contra el CAI y su profesora, la causa avanzó hasta que la justicia dictó un fallo que obliga al club a abonar aproximadamente 560 millones de pesos en concepto de resarcimiento, cifra que se incrementará un 30% por los costos del proceso y los peritos involucrados.
- Constanza Garrone sufrió una grave lesión en 2011 durante una práctica de gimnasia.
- La justicia falló a su favor, obligando al CAI a pagar 560 millones de pesos.
- El abogado del CAI califica la situación como “un hecho lamentable” para la comunidad.
- Se intentó llegar a un acuerdo, pero la propuesta fue rechazada por la defensa de Garrone.
- El juez determinó que las responsabilidades eran compartidas; el CAI niega su responsabilidad.
- El caso continúa en revisión en la Cámara de Apelaciones de Morón.
“Un hecho lamentable”
En una reciente entrevista en el programa Primer Plano, que se transmite por canal Somos, el abogado del club, Guillermo Roldán Vergés, explicó la situación actual del expediente. Ahora se encuentra bajo el escrutinio de la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Morón, tras el fallo inicial del Juzgado Civil y Comercial N° 8. “Es un hecho lamentable, muy lamentable, que ha calado hondo en toda la comunidad. La sentencia representa una cifra impagable para el club. Durante el proceso, mantuvimos muy pocas charlas con el abogado de la parte contraria, un colega respetable. No obstante, el monto exigido es imposible de asumir para el club”, reflexionó el letrado.
En la conversación con Adrián Noriega y Norman Díaz, Roldán Vergés admitió que también intentaron hablar personalmente con Garrone, pero sin éxito en llegar a un acuerdo. “Nos piden el monto íntegro de la sentencia. Y, aunque el club está intentando hacer un esfuerzo muy grande, creemos que la otra parte también debería considerar su posición.” Según narró, el CAI había ofrecido pagar algo más de la mitad de la indemnización, una propuesta que fue rechazada por la defensa de la atleta.
La responsabilidad jurídica del club
A pesar de que la actividad sigue concesionada, el juez Christian Mariano Magnoni argumentó que las responsabilidades por la tragedia de Garrone son compartidas. Pero para Roldán Vergés, esa interpretación es incorrecta. “Estoy convencido de que el club no tenía responsabilidad jurídica, no pudo haber hecho nada para evitar lo sucedido,” sostuvo. Para él, se trata de un riesgo inherente a la actividad, que define como sumamente riesgosa. “Nuestra defensa se basa en que, si acaso se encuentra a alguien responsable, esa culpa no recaería en el concedente, sino en la concesionaria. En definitiva, es un riesgo que asume cualquier deportista que se dedica a un deporte de alto rendimiento”, amplió.
Roldán Vergés argumentó que la decisión judicial de atribuir “una falta de cuidado a la profesora” no se sostiene desde la perspectiva del CAI. “El juez cita una respuesta en la que la profesora declaró estar a dos metros de la niña, como siempre, en función de su posición habitual. Con esto, el juez entendió que la profesora tenía responsabilidad, y por ende, se extendió al club”, cerró el abogado.
El desenlace de esta disputa legal está pendiente del tribunal de alzada, con la posibilidad de que, en última instancia, se recurra a la Suprema Corte de Justicia provincial. Sin embargo, a pesar de la adversidad, Roldán Vergés mantiene la esperanza de encontrar un punto de acuerdo con la damnificada.
