Los vecinos de la zona estaban cansados de las molestias que ocasionaba ‘Charly’, un joven cuya presencia se había convertido en un trastorno constante en la cuadra. Discusiones, gritos, amenazas y hasta peleas con transeúntes que atravesaban la calle, en necesidades de un momento, fueron sembrando el descontento, que culminó en múltiples denuncias al 911, urgiendo a la intervención judicial para esclarecer la situación.
Las comunicaciones, que rápidamente llegaron a la Secretaría de Seguridad del Municipio de Ituzaingó, fueron adecuadamente canalizadas hacia la justicia, con la intención de verificar si realmente el joven estaba involucrado en la venta de drogas o si los incidentes tenían otra causa subyacente.

La Fiscalía N° 9 de Morón decidió, entonces, que personal policial de la división de Tráfico de Drogas Ilícitas llevara a cabo tareas encubiertas en las inmediaciones del domicilio. La dirección, situada en calle Comandante Peredo al 2400, entre Almagro y Martín Rodríguez de San Alberto, se había transformado en un foco de inquietud creciente.
Seguimientos encubiertos para recopilar evidencias
A través de observaciones discretas, fotografías y grabaciones, la Policía logró confirmar que la actividad principal de Charly era la venta de dosis de cocaína. “Comercializaba envoltorios pequeños, y los conflictos surgían por el precio, las formas de pago y los horarios, muchos compradores eran obligados a volver”, explicó un vocero de la investigación.
Esta situación generaba intercambios escandalosos a cualquier hora, además de originar otros delitos más menores, como vandalismo. Por tal motivo, la jueza Laura Mariel Pintos, del Juzgado de Garantías N° 1 de Morón, autorizó el allanamiento en la vivienda, evidenciando que los problemas en la zona estaban lejos de solucionarse.

En el transcurso del operativo, además de la captura de este joven, los investigadores secuestraron dosis de cocaína listas para su venta, otros envoltorios de la misma sustancia, una balanza de precisión, dinero en efectivo y varios celulares.
Ahora se espera que Charly sea indagado bajo los cargos de tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización. Las pericias sobre los elementos incautados permitirán esclarecer cómo obtenía la droga, y si formaba parte de una cadena más grande o si era un simple eslabón aislado. Mientras tanto, la tranquilidad comienza a retornar al barrio, un lugar que durante mucho tiempo vivió agobiado por la sombra del temor.
