La definición del Reducido de la Primera C no fue un camino de rosas. Con difíciles giros y sorpresas, finalmente se alcanzó la tan ansiada meta. Ituzaingó se consagró tras vencer a Sportivo Barracas en una tanda de penales, 5 a 3, gracias a la espléndida actuación de Jorge Luque, quien volvió a brillar como uno de los protagonistas del León durante toda la temporada.
Con una ventaja de 1 a 0 tras el partido de ida y definiendo la serie en casa, el equipo dirigido por Matías De Cicco se vio superado en gran parte del partido por el Arrabalero, que no dio tregua en la búsqueda del gol.
Y cuando la sensación de triunfo ya parecía palpable, en el minuto 93 ocurrió un verdadero golpe de teatro en el “Sacaan”. Tomás Di Criscenzo, en un acto de oportunismo, apareció para conectar un buscapié en el segundo palo, obligando a que la historia se escribiera desde los once pasos.
Sin embargo, la presión no doblegó a los del Oeste. Agustín Faillace, Matías Campusano, Lautaro Mena, Celso Báez y Felipe Nigro no fallaron, mientras que Luque se destacó al despejar el remate de Alan Vega. Así, con el alivio de la victoria, Ituzaingó se asegura su regreso a la Primera B en 2026, y su barrio se llena de esperanza.
Una campaña memorable
A lo largo del año, Ituzaingó tuvo un comienzo promisorio, logrando tres triunfos consecutivos en las primeras jornadas de la Zona A. Después, un desliz con tres derrotas seguidas hizo tambalear la confianza, pero el equipo se repuso, acumulando once victorias y siete empates, alzándose con la fase de clasificación.
En la final por el primer ascenso ante Camioneros, que lideraba la Zona B, el Verde se impuso 2 a 1 en el partido de ida, aunque en el retorno cayó 3 a 1, lo que lo llevó a enfrentarse con Deportivo Español en la semifinal del Reducido.
Al Gallego le tomó la delantera en el Bajo Flores, ganando por la mínima, y luego empató 2 a 2 como local. En total, el León disputó 30 partidos este año, logrando 17 victorias, ocho empates y cinco derrotas, con 36 goles a favor y 20 en contra.
