Lo que prometía ser un día común se convirtió en una auténtica calamidad para los habitantes de los barrios San Alberto y Villa Las Naciones. Con el termómetro marcando un insoportable 40°C y una sensación térmica aún más agobiante, un corte masivo de energía eléctrica sumió a gran parte de la localidad en la oscuridad, dejando a muchos sin ventilación y, en algunos casos, sin agua. La distribuidora Edenor se limitó a informar que el servicio se restablecería a las 18 horas, sin ofrecer certezas.
El apagón, que comenzó a gestarse en horas de la tarde, tiene su epicentro en la Subestación Nº 366 «San Alberto», situada en la calle Coronel Pringles al 2800, junto al Centro de Diagnóstico Municipal (CEDIM). Según las fuentes técnicas que pudieron consultar este medio, el problema no se limita a un simple fusible: se trata de una falla en media tensión que afecta al Transformador Nº 2 (TR2) y deja fuera de servicio al alimentador 366-5525.
«Es un horno»
El panorama en las calles Ecuador, Portugal y alrededores es desolador. Los vecinos, a la búsqueda de un soplo de aire fresco, se agolpan en las veredas, mientras que los comercios cierran sus persianas, atemorizados por la inminente pérdida de productos que dependen de la cadena de frío.
«No se puede estar adentro de las casas. Tengo a mis padres mayores y sin ventilador es un riesgo para su salud. Llamamos a Edenor y solo nos dicen que están ‘verificando’, pero sabemos que el problema es en la planta de la calle Pringles», relató un vecino de la zona, visiblemente alterado.
El impacto técnico
La falla reportada bajo el código 366-TR2 / 366-5525 indica que el corte no es aislado, sino que abarca una zona considerable. Se estima que este alimentador abastece a un radio de entre 20 y 30 manzanas, afectando potencialmente a más de 3.000 usuarios residenciales. Al tratarse de un cable de media tensión de 13.2 kV, la restitución del servicio requerirá la intervención de equipos especializados, que hasta el momento no han dado un horario preciso de restablecimiento.
La crítica situación se ve exacerbada por la ubicación estratégica de la falla: al estar comprometida la red troncal que parte del Ex Fortín El Gallo, la falta de suministro también repercute en el bombeo de agua, dejando a los tanques domiciliarios vacíos en cuestión de horas.
Mientras el sol se oculta sin compasión y el calor continúa implacable, San Alberto demanda una solución urgente. Con 40 grados, la electricidad se convierte en una necesidad vital, no en un simple confort.
