La previa de Año Nuevo nos agarra con el aire denso en el oeste del conurbano. Con alerta amarilla por altas temperaturas del Servicio Meteorológico Nacional, el Municipio de Ituzaingó salió a recordar lo básico: cuidarse del calor no es un consejo accesorio, es la diferencia entre pasar la fiesta en familia o en una guardia. La guía oficial apunta a lo concreto y pone el foco, sobre todo, en quienes más pueden sufrir: chicos, personas embarazadas, mayores de 65 y vecinos con enfermedades crónicas.
Puntos clave
- Alerta amarilla del SMN: riesgo leve a moderado, con impacto mayor en grupos vulnerables.
- Prioridad a la hidratación constante y al uso de protección solar.
- Comer liviano: más frutas y verduras; evitar comidas abundantes.
- Evitar bebidas azucaradas, exceso de alcohol y mucha cafeína.
- No exponerse al sol directo entre las 10 y las 16; ropa clara, liviana y holgada.
- Quedarse en lugares ventilados o con aire, y bajar la intensidad de la actividad física.
Qué implica la alerta y a quiénes alcanza
La categoría amarilla del sistema por colores del SMN señala un escenario de cuidado: el calor puede afectar a cualquiera, pero pega más fuerte en quienes tienen menos margen para regular la temperatura del cuerpo. De ahí la insistencia en medidas simples que hacen la diferencia: tomar agua aunque no sientas sed, reaplicar protector solar, buscar sombra. En días de pavimento caliente, la prevención empieza antes de salir de casa.
Cómo atravesar el calor sin sobreactuar ni subestimarlo
En materia de alimentación, la recomendación es clara: platos livianos, con frutas y verduras, y porciones medidas. Las bebidas que “engañan” no ayudan: mejor evitar las azucaradas, el exceso de alcohol y los refrescos con mucha cafeína, que deshidratan. La exposición solar merece timing: entre las 10 y las 16, el sol cae a plomo; conviene correrse a la sombra, usar gorra o sombrero, y optar por ropa clara y suelta.
Puertas adentro, el objetivo es mantener los ambientes ventilados o climatizados. Si no hay aire, la ventilación cruzada y bajar el ritmo físico sirven. En lo posible, la actividad intensa, sobre todo al rayo del sol, queda para más tarde o se deja para otro día. En Ituzaingó, como en toda la zona oeste, el calor se siente de cordón a cordón: regular la marcha es parte del cuidado.
Señales de golpe de calor y cuándo pedir ayuda
Los golpes de calor no siempre llegan de golpe. Pueden asomar con sudoración excesiva, piel irritada o pálida, sensación de calor sofocante, sed intensa, calambres, cansancio o dolor de cabeza y de estómago. Frente a estos signos, la respuesta es inmediata: reposo, un lugar fresco y agua en cantidad.
Hay síntomas que encienden la luz roja y requieren atención médica urgente: fiebre mayor a 39°, respiración y pulso acelerados, mareos, desmayos o convulsiones. Si aparece alguno de ellos, la indicación es acercarse sin demora al Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) más cercano. En jornadas como estas, el cuidado es colectivo: mirar a la vecina, al abuelo del pasillo, al pibe que juega en la vereda. El calor no avisa, pero entre todos se lo puede contener.
