En las últimas horas, en Ituzaingó y más allá de sus calles arboladas del Oeste, una frase recorrió teléfonos, peñas y mesas de café: el club seguirá con las puertas abiertas. La conducción del “Verde” confirmó que, tras una reunión clave con Claudio “Chiqui” Tapia, la Asociación del Fútbol Argentino se comprometió a un aporte económico para enfrentar un juicio que amenazaba la continuidad de la institución. No se trata de una causa derivada del fútbol, aclararon, pero su peso podía arrastrar a todo el club.
- La AFA garantizó un apoyo económico para que Ituzaingó continúe funcionando.
- El club atraviesa un juicio de alto impacto, ajeno a la actividad futbolística.
- La dirigencia fue recibida por Claudio “Chiqui” Tapia en un encuentro decisivo.
- El comunicado oficial subraya que el respaldo llega en un contexto de críticas a la AFA.
- El “Verde” remarcó su rol social: miles de chicos y chicas asisten a sus actividades.
Un salvavidas en medio del juicio
El Club Atlético Ituzaingó, referencia ineludible del Oeste y escuela cotidiana para miles de pibes y pibas, venía soportando la presión de un litigio que excede la pelota. La magnitud del proceso legal encendió alarmas: no se trataba sólo del primer equipo ni de una tabla de posiciones, sino de la viabilidad del entramado social que sostiene al barrio. En ese marco, la dirigencia decidió golpear la puerta de la Casa Madre y encontró respuesta.
Reunión con Tapia y compromiso explícito
Las autoridades del “León” fueron recibidas por el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia. De ese encuentro salió lo que el club definió como un compromiso “explícito y fundamental”: la AFA garantizará un aporte económico destinado a afrontar las responsabilidades derivadas del juicio. El mensaje fue replicado en las redes oficiales de Ituzaingó, con una consigna sencilla y contundente: asegurar que el club mantenga sus puertas abiertas.
El gesto y el contexto
La conducción del Verde enmarcó el respaldo en un clima donde la gestión actual de la AFA viene recibiendo cuestionamientos. En ese contexto, presentaron la ayuda como “un nuevo gesto en favor de nuestros clubes de AFA”, una forma de recordar que la Asociación también funciona como red de contención cuando la intemperie legal y financiera arrecia. No hubo cifras ni tecnicismos: sí una decisión política que, por ahora, despeja nubes.
Más que un equipo
Ituzaingó no es sólo la camiseta y el grito de los sábados. Es un club que abre puertas desde temprano y apaga luces tarde, donde el potrero convive con el básquet, el patín y la vida social de una ciudad que creció alrededor de sus instituciones. Por eso, la continuidad operativa no se lee como un dato administrativo sino como un respiro colectivo: seguir con la planificación de actividades, sostener a los cuerpos técnicos y a las familias que encuentran ahí una rutina y una contención.
Lo que viene
El apoyo económico de la AFA no borra el litigio, pero compra tiempo, ordena prioridades y permite que el “León” mire hacia adelante con algo más que esperanza. En tiempos ásperos, el acuerdo devuelve una certeza mínima y poderosa: la puerta del club, esa frontera entre la calle y la cancha, seguirá abierta. Y eso, en el Oeste, vale como un gol de visitante.
