El Club Atlético Ituzaingó vive momentos de euforia tras su reciente ascenso a la Primera B Metropolitana, un hito que resuena con fuerza entre los hinchas y habitantes de la ciudad. En el marco de esta celebración, vale la pena recordar otro capítulo fundamental en su historia: se cumplen 43 años del primer título del Verde en competencias de AFA, ese ascenso inolvidable del 4 de diciembre de 1982, que marcó un antes y un después para la institución.
- El 4 de diciembre de 1982, Ituzaingó ascende a la Primera C por primera vez.
- Un grupo masivo de hinchas acompañó al equipo en un viaje desde Ituzaingó hacia Merlo Norte.
- El equipo, dirigido por Julio Nuin, destacó en la temporada ganando 21 de 31 partidos.
- El momento crucial fue un penal atajado y un gol decisivo de Vilchez en Burzaco.
- El ascenso se selló con una victoria contundente por 2-0 ante Argentino de Merlo.
La presión y la expectativa estaban en su máxima expresión. Miles de hinchas, con la camiseta del Verdinegro en el pecho y la pasión a flor de piel, viajaron en camiones hacia Merlo Norte. Era diciembre de 1982, y la ciudad entera aguardaba que el equipo de Julio Nuin completara la gesta que cambiaría el rumbo deportivo del club. Unos años antes, la amarga derrota en la final de 1981 ante Muñiz había dejado un sabor a revancha en los corazones de todos. Esa espina fue el motor que impulsó al equipo hacia la gloria.
El arranque de la temporada fue un despliegue de carácter. Ituzaingó se impuso rápidamente, logrando victorias consecutivas y manteniéndose invicto en sus primeras ocho presentaciones. A medida que avanzaba el torneo, el Verde se destacó en cada encuentro, tanto en casa como de visitante, hasta que en la última fecha sufrió una caída ante Leandro N. Alem, momento en el cual ya había edificado una campaña formidable.
Con 41 puntos, el León terminó liderando la Zona A, superando a equipos como Liniers y Argentino de Merlo. Los tres primeros equipos de cada zona avanzaron a la Ronda Final, donde los dos mejores conseguirían el ascenso. El desafío se intensificaba, y las emociones estaban al límite.
El 6 de noviembre, en el inicio del reducido, Ituzaingó logró una victoria de 1 a 0 sobre Deportivo Laferrere, gracias a un penal convertido por Hugo Vilchez. Sin embargo, esa alegría se desvaneció rápidamente. En su siguiente encuentro, el Verde cayó 2-1 ante Defensa y Justicia, el campeón de la Zona B, obligándolos a buscar el triunfo imperiosamente en su próximo partido.
El 20 de noviembre se convirtió en una fecha clave que marcaría el rumbo del equipo. En un partido desafiante contra San Martín en Burzaco, el arquero «Mono» Giménez atajó un penal crucial cuando el marcador estaba igualado 0-0. Ocho minutos más tarde, Vilchez convirtió el gol del triunfo, un tanto que hoy se recuerda como uno de los más importantes en la historia del club.
La racha de victorias continuó el 27 de noviembre, cuando, en un duelo muy parejo frente a Liniers, Ricardo Pérez anotó el único gol a escasos cuatro minutos del final. Así, el equipo llegó a la última fecha con la certeza de que un empate sería suficiente para lograr el ansiado ascenso, dado que Defensa y Justicia ya había asegurado el primer puesto del campeonato.
Sin embargo, el Verde tenía otra idea. Esa tarde del 4 de diciembre de 1982, el equipo salió decidido a conquistar la victoria ante Argentino de Merlo como visitante. Y lo hizo con autoridad: con dos goles de Ricardo Pérez y Juan Aloe, el marcador se inclinó 2 a 0 antes del descanso. Ya no habría vuelta atrás, la historia estaba hecha, y el León se consagró con su primer ascenso oficial.
Aquel logro se tradujo en una campaña impecable: 31 partidos jugados, 21 triunfos, 7 empates y solo 3 derrotas. Con un 79,03% de efectividad, el ascenso de 1982 se grabó a fuego en la memoria colectiva de Ituzaingó. El León, que ahora vuelve a rugir tras otro ascenso, revive con orgullo aquel primer capítulo glorioso de su historia, un testimonio de sacrificio y dedicación que ha dejado huella. La ciudad celebra hoy, mientras los recuerdos del pasado construyen puentes hacia un futuro lleno de esperanzas.
